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miércoles, 14 de mayo de 2014

14. La historia jamás contada...



Para el concurso de la semana siguiente escribí el microcuento a partir de la frase propuesta, pero me fui de boda y se me olvidó enviarlo... —¡glups! Os lo publico y os enlazo con los cuentos ganador y finalistas de esa semana... Leo mi cuento y me pregunto que hubiera pasado si lo hubiese enviado... Seguramente me estaría preguntando lo mismo que las quinientas dos personas que no fueron seleccionadas ;)


La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad, iluminaba el cielo como si fuera de día, pero en realidad todo era oscuridad: el humo narcótico que envolvía y abrasaba a la gente, sus gritos —casi aullidos— apagados y continuos y la mirada extasiada de Nerón, mientras tatareaba “Roma, mi obra, ¡Qué artista morirá conmigo!”...
—No puedo dejar escrito esto, no puedo...
Y la mirada compasiva de Nerón, mientras acompañaba con la lira su delirio...
—No, así tampoco...
Mientras acompañaba con su lira el llanto de Roma y pedía clemencia a los dioses.
—Así se contará la Historia.


Os animo a participar... Me divierto hasta cuando me olvido de enviar el texto ;)

miércoles, 7 de mayo de 2014

13. El primer microcuento...


El primer microcuento, del que hablé en la entrada anterior, no ha sido seleccionado para el concurso, así que ya lo puedo colgar aquí.
Ojalá recibiera "feedback" de vosotros, lectores... bueno, de ti, lector, ¡jeje!, para saber qué te sugiere el texto...

La segunda oportunidad

Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir por el oeste —según explicaba la portada del "Daily Planet"—, pero nos delataba nuestra media sonrisa cómplice. Llevábamos ochocientas treinta y siete puestas de sol compartidas en nuestro turno en el observatorio, cuando decidí besarte en la ochocientas treinta y ocho. Ojos cerrados mientras nos perdíamos en el crepúsculo. Al abrirlos, el sol volvía a brillar rojizo sobre el horizonte en el ocaso y no recordábamos habernos siquiera rozado...

Superman resucitaba a Lois Lane mientras tú anotabas en la hoja de registro la hora exacta de la ocultación y yo te besaba por segunda vez, creyendo que era la primera.



miércoles, 30 de abril de 2014

12. Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir...



¡Vaya título para la entrada de hoy! Explico de qué va... Esa frase es el inicio para el concurso de microcuentos que propone esta semana Escuela de Escritores junto con la Cadena Ser.

Ayer tuve un "flash" y recordé que existía este concurso. Lo busqué y lo encontré.

La cuestión es que decidí participar. En una entrada anterior, cuando hablé de magia, de un nuevo comienzo, la idea que me rondaba por la cabeza, —y que me sigue rondando—, es la de poner en práctica los consejos de un par de libros, o quizás alguno más, sobre creatividad, desarrollo de la intuición... Me apetece tanto el hecho de trabajarlos como de llevar un diario de reflexión sobre lo que voy consiguiendo y lo que no. Y mi idea es que este blog sea ese diario.

Pues bien, el concurso de microrrelatos no entraba dentro de mis planes ordenados de empezar por el primer capítulo de uno de los libros, pero la idea surgió de repente, y son esos destellos de intuición los que he de aprender a seguir...

Me pasé un par de horas, o más bien tres, escribiendo, reescribiendo... buscando la palabra adecuada. Lo primero, superar el bloqueo con la frase inicial. Después encontrar una idea, desarrollarla sin pasarse de las cien palabras. Y me pasé, por supuesto. Y después recorté, claro...

Escribirlo fue una experiencia de ésas en las que el tiempo pasa sin darte cuenta. Lo acabé a las dos de la mañana. Me había desvelado por completo. Seguramente, en esas horas, me acerqué a lo que Ken Robinson llama "elemento"...

Si ganara mi microcuento, el de la semana siguiente empezaría por "Yo te besaba por segunda vez, creyendo que era la primera..." que es tal y como acaba mi relato. Si lees esto antes del sábado estarás a tiempo de participar... ¿Cómo acabaría el tuyo?

http:/escueladeescritores.com/concurso-cadena-ser/


sábado, 26 de abril de 2014

11. La pareja perfecta

Esta tarde, mientras pensaba en mi visión de la pareja, sentí una chispa de inspiración, la síntesis de toda una filosofía: 

"La pareja perfecta es cosa de tres o más".






Cuttlas y Mabel —y el subtexto— son la pareja perfecta. Y también hay casos en los que el subtexto es de carne y huesos ;)



miércoles, 16 de abril de 2014

10. Un nuevo y mágico comienzo...



Le estaba dando vueltas a la idea de empezar un nuevo blog, con una temática más concreta, dirigida a un público determinado... y al final he pensado "¿Y por qué no utilizo mi blog de siempre?
Más que de "siempre" diría el "primero y único", mi entrada en el mundo de los blogs.
Ésta es mi décima entrada, así que es fácil calcular que hasta la fecha sólo redacté nueve. Reconozco que de la intención a la realización hay una distancia enorme, sobre la que he reflexionado con las ganas de mejorar... Mejorar será acercar mi realidad a mi deseo, y mi deseo, entre otros muchos, es darle mucha vida al blog.

¿Y por qué seguir con este primer blog y no con uno nuevo? Pues porque la temática sobre la que me quiero centrar durante un tiempo tiene que ver con la creatividad, con la creatividad y la magia... y siento que la tinta invisible brotó en un momento y en un estado en el que la sensación de creatividad fue máxima. Y para mí, eso es magia.

No busco recuperar ese momento ni ese estado, pero sí la magia, mi magia. Así que el viaje que me he propuesto es un viaje hacia mi interior ¡y empezar a hacer magia! :)

Voy a explorar mi creatividad, mi intuición, mis pasiones, el fluir, mis bloqueos, mis progresos... y quiero reflexionar, divertirme y vivir... Despertar la magia y colorear con ella el día a día... aunque sea invisible, como mi tinta...

Es una declaración de intenciones. Ahora, sólo he de conseguir unos cuantos elementos: una libreta, unos rotuladores, tijeras, papel adhesivo, escamas de dragón, raíz de mandrágora, una varita mágica... No, la varita ya la tengo... Me doy unos días para conseguirlo todo. En la próxima entrega, explico que haré con todo y más.